Definición

POESÍA EN ÓRBITA

Soy una gota de tiempo

en

la

palma

de

tu

mano

Ver la entrada original

Anuncios

Paciente espera

1FA

 

El casero tenía cierta idea acerca de su viejo reloj; ese que colgaba sobre la pared en la chimenea, creía que llamaba tanto la atención en todo momento al entrar o salir de la sala por el solo hecho de haber pertenecido al abuelo.
Un vaivén paciente y rítmico de su péndulo, una caratula antigua que pareciera sonreír gentilmente; adoraba tanto a esa reliquia familiar.

Más no sabía que la sonrisa era meramente sarcástica, burlona y de advertencia.
Cada ir y venir del péndulo significaba una pala de tierra extraída de aquel agujero destinado a su persona; la paciencia se debía porque el reloj conocía lo perfecto de su tiempo y llegaría el momento en que aquella tumba estuviese lista.

Sería ese el día, se detendría para su dueño, más no para los demás.

Continuaría su paciente labor preparando una próxima tumba y que sería para el siguiente miembro de la familia.

Xavier H.©

Ocultas

luna y ella

Tras el manto de la oscuridad entre nubes sobre el cielo,
habita una iluminada luna escondida; pretendiendo pasar
desapercibida, más no comprende que para toda oscuridad
existe una luz que le ilumina y evidencia ante los demás.

Así te conocí, refugiada tras una oscura máscara, queriendo
dar horror, mostrando los internos demonios para asustar,
caparazón protegiendo un vulnerable ser.

Pero el brillo de tus ojos alumbró el cielo del alma y reflejó
la verdad de aquellos recónditos sentimientos guardados.
Te descubrí entre penumbras; y querías esconderte como la luna,
más una luz en medio de aquella noche oscura hizo que conociera
al ser que verdaderamente eres.

Xavier H.©

Anclado al horizonte

Repentinamente mire a un mundo distinto; más humano,
en una caridad fluyendo de gran manera.
Estaba sonriendo y no lo notaba, sentía paz;
la tranquilidad de mi se apoderó.
En solo minutos la mirada se anclo al horizonte,
perdida y con cúmulos de emoción.
Soñé a ojos abiertos
soñé por fracción de tiempo
soñé y fui tan feliz.
También la utopía lleva sueños, anhelos y esperanza.
Sé que no dormía tan solo tuve oníricas utopías pasajeras.

Xavier H.©

img_20180381_1249

El alquimista

alquimia

El objetivo era claro dentro de su retorcida mente,
y es que había leído tanto sobre poderes, combinaciones
extrañas, pócimas y más.
¿un laberinto de oro?
El novato inventor estaba obsesionado en construir uno así
a como diera lugar; pretendía trasmutar plomo para lograr
el objetivo de su obsesión de alquimista, no sin antes trasmutar
su alma purificándose en oración y ayuno.
Tanta su disciplina que al paso de los días el genio terminó
en una cama hospitalizado, debilitado por la falta de alimento
y agua.
Por fin con la aurora despertó olvidando ser alquimista.
(Cosas de un manicomio)
Xavier H.©

Texto que participa en 5palabras.com  (textos solidarios)

Aromas, textura, recuerdos

fragancia

 

Entre la fragancia de aquel florido rosal,
busco la que se le parezca a ti.
Entre sus pétalos intento comparar
la suavidad de aquella piel al roce
de tus mejillas.
Textura y aromas
recuerdo y abandono.
Ante tu ausencia, ante la frialdad
de mi cuerpo, refugio es el rosal
de mis consuelos.
Cuando entre rosas te busco y comparo
un sol generoso me brinda calidez
tibiando por momentos mi cuerpo, mi piel
así como cuando tus delicadas manos
solían hacerlo con la sutilidad del amor.
Texturas y aromas
recuerdos y consuelo.

Xavier H.©

Juego sucio

mágica

No sé en qué momento ocurrió, pero nos encontramos sobre una alfombra mágica
avanzando de frente; ahora que lo pienso… No sé si pudo haber sido una
pequeña embarcación, pues subiamos y bajabamos como si nos mecieran las olas.
Sin duda que el viento resoplaba nuestros cabellos cuando chocaba con los rostros.
Baje la mirada y en mis manos sostenía algo; ¿un timón o me sujetaba de la alfombra?
Qué extraño, pues resultó ser una lámpara en forma de cafetera, ¿acaso la maravillosa? No lo supe; de tanta rareza olvide que había que frotar; solo eso me faltaba, un genio.
Mire hacia un costado y te vi allí durmiendo en la cama, ¿entonces quién viaja conmigo?
!Diablos¡ qué difícil es comprender lo que quiere la mente, sobre todo sabiéndose cuerdo, ya no se si es tu sueño o el mio esta locura vivida en collage de imágenes y sensaciones.
El reloj marca la tres de la madrugada, pero quién puede creerlo con todo este lío.
!cuidado¡ algo nos embiste, ¿una rafaga de viento? ¿Una enorme ola? qué se yo
solo intento sujetarme al sentir que doy una voltereta y un dolor en la espalda, no podía haber caído de mejor forma, este piso si que esta muy duro.
Enredado en la supuesta alfombra hago por quitarla de mi rostro, necesito saber donde hemos aterrizado.
Todo oscuro y quieto, !maldita pesadilla me has tirado de la cama¡.
Me siento un estupido de saber que fue un sueño y mira, no son las tres, sino las cero horas.
Desenredo la cobija y doblando mi espalda por el dolor, nuevamente me dispongo a dormir en espera de no soñar más.
Ahora a cerrar los ojos y… ¿Qué diablos fue ese ruido?
No puede ser; ni son las tres, ni las cero horas; han dado las seis de la mañana y es hora de levantarse.
¡Maldición!
Mente inconsciente, fui tu burla, manipulaste mi subconsciente y heme aquí despertando con la sensación de no haber dormido.
Pero esta noche tomaré dos tazas de café y velará por mí el insomnio; a ver si puedes provocar oníricas ilusiones mientras despierto estoy.

Xavier H.©