El alquimista

alquimia

El objetivo era claro dentro de su retorcida mente,
y es que había leído tanto sobre poderes, combinaciones
extrañas, pócimas y más.
¿un laberinto de oro?
El novato inventor estaba obsesionado en construir uno así
a como diera lugar; pretendía trasmutar plomo para lograr
el objetivo de su obsesión de alquimista, no sin antes trasmutar
su alma purificándose en oración y ayuno.
Tanta su disciplina que al paso de los días el genio terminó
en una cama hospitalizado, debilitado por la falta de alimento
y agua.
Por fin con la aurora despertó olvidando ser alquimista.
(Cosas de un manicomio)
Xavier H.©

Texto que participa en 5palabras.com  (textos solidarios)

Anuncios

Aromas, textura, recuerdos

fragancia

 

Entre la fragancia de aquel florido rosal,
busco la que se le parezca a ti.
Entre sus pétalos intento comparar
la suavidad de aquella piel al roce
de tus mejillas.
Textura y aromas
recuerdo y abandono.
Ante tu ausencia, ante la frialdad
de mi cuerpo, refugio es el rosal
de mis consuelos.
Cuando entre rosas te busco y comparo
un sol generoso me brinda calidez
tibiando por momentos mi cuerpo, mi piel
así como cuando tus delicadas manos
solían hacerlo con la sutilidad del amor.
Texturas y aromas
recuerdos y consuelo.

Xavier H.©

Juego sucio

mágica

No sé en qué momento ocurrió, pero nos encontramos sobre una alfombra mágica
avanzando de frente; ahora que lo pienso… No sé si pudo haber sido una
pequeña embarcación, pues subiamos y bajabamos como si nos mecieran las olas.
Sin duda que el viento resoplaba nuestros cabellos cuando chocaba con los rostros.
Baje la mirada y en mis manos sostenía algo; ¿un timón o me sujetaba de la alfombra?
Qué extraño, pues resultó ser una lámpara en forma de cafetera, ¿acaso la maravillosa? No lo supe; de tanta rareza olvide que había que frotar; solo eso me faltaba, un genio.
Mire hacia un costado y te vi allí durmiendo en la cama, ¿entonces quién viaja conmigo?
!Diablos¡ qué difícil es comprender lo que quiere la mente, sobre todo sabiéndose cuerdo, ya no se si es tu sueño o el mio esta locura vivida en collage de imágenes y sensaciones.
El reloj marca la tres de la madrugada, pero quién puede creerlo con todo este lío.
!cuidado¡ algo nos embiste, ¿una rafaga de viento? ¿Una enorme ola? qué se yo
solo intento sujetarme al sentir que doy una voltereta y un dolor en la espalda, no podía haber caído de mejor forma, este piso si que esta muy duro.
Enredado en la supuesta alfombra hago por quitarla de mi rostro, necesito saber donde hemos aterrizado.
Todo oscuro y quieto, !maldita pesadilla me has tirado de la cama¡.
Me siento un estupido de saber que fue un sueño y mira, no son las tres, sino las cero horas.
Desenredo la cobija y doblando mi espalda por el dolor, nuevamente me dispongo a dormir en espera de no soñar más.
Ahora a cerrar los ojos y… ¿Qué diablos fue ese ruido?
No puede ser; ni son las tres, ni las cero horas; han dado las seis de la mañana y es hora de levantarse.
¡Maldición!
Mente inconsciente, fui tu burla, manipulaste mi subconsciente y heme aquí despertando con la sensación de no haber dormido.
Pero esta noche tomaré dos tazas de café y velará por mí el insomnio; a ver si puedes provocar oníricas ilusiones mientras despierto estoy.

Xavier H.©

Despedida

Despedida

Y como en los viejos tiempos tan llenos de éxito;
una vez más se encontraba de pie frente a ese lugar.
Con ternura observaba aquel viejo escenario, el cual
le diera a conocer como gran actriz.
Bajo el grisáceo cielo de esa tarde amenazante de lluvia,
adentrada en los recuerdos, perdida en noción de tiempo y lugar,
apenas y alcanzaba a escuchar en el subconsciente las alarmas
que sollozaban y pedían auxilio para el viejo teatro.
Levanto su mano desde la acera de enfrente en señal de brindis;
y así se despidió de él. Mientras el fuego lentamente
le consumía.

Xavier H©

Texto que participa en 5palabras.com con las palabras que dió
la periodista Mexicana Karla Iberia S.
(Escritores solidarios)

Naturaleza muerta

flor sin aroma

Flor que en tus mejores años
derramaste esencia y color
dejando admirado a todo aquel
que te miro.

Flor que al abrir sus pétalos en esplendor
sueños, miradas, anhelos conquistó,
mentes enloqueció, corazones flechó,
y dotes de reina mostró.

Flor conociste el amor y le has dejado pasar,
que sin condición se entregó de pétalos abiertos
cortando desde el tallo, abandonando su raíz.

Pasaron los años ¿y qué hay de ti?
Con sus propias espinas encajadas
sin aroma, sin color, no más flor.

Flor marchita, disecada, piel sepia,
naturaleza muerta en cuadro de colección,
flor que en tus mejores años
derramaste esencia y color

Xavier H.©

De un capitán moribundo

ak

Para cuando vuelvan las gaviotas
escribiré tu nombre de nuevo sobre
la blanca arena.
Porque ellas lo traerán de regreso
hasta aquí, donde las olas yacen
a la orilla de la playa, como última
morada.

Mientras el mar no deje de latir,
no llegará olvido total que borre
tu recuerdo de mi alma tan presente
aquí dentro.

Para cuando mi barca encalle
sobre las rocas y no pueda
navegar más.
Te habré nombrado a gritos
tantas veces pueda y naufragues
conmigo hasta el fondo del océano
que nos dará descanso eterno…

Así fue como llamó gaviotas a
sus recuerdos, comparó su corazón
con el mar y sintió su vida como
una embarcación.
Solo esperaba recordar el nombre
de su gran amor para dar paso al
último suspiro y llevárselo en un
eterno recuerdo.

(Agonía de un Pirata)

Xavier H.©

Titanes

Aquel atardecer el cielo fue iluminado por los relámpagos como artificiales juegos, advertencia en sus sonoros truenos, amenazando un tormentoso tiempo.
El galeón navegando en silencio, queriendo pasar inadvertido pero desafiando
el temporal. Sintió que el momento había llegado, los insultos llamaron a la furia.
Y el mar dejo de moverse suave como cuna meciendo a un niño que duerme en
delicados va y venes.
¡Hágase la furia!
El galeón recibió las eufóricas embestidas de grandes olas, como el caballo con su picador recibiendo un enfurecido burel.
La promesa advertida cumplió el cielo, y desplegó un torrencial aguacero que al oceano dirigió acompañado de fuertes vientos.
Mar picado, mar embravecido, mostrando ser agresivo con su alto oleaje pintando de gris las azules aguas, rugiendo y azotando rocas.
El cielo respondía con rugientes truenos y cada uno imponia su fuerza natural
y despiadada, sin intimidarse, sin ceder ni dar tregua.
Dos titanes frente a frente cual caballeros de la edad media en duelo a muerte.
Tan solo el galeón sufriendo los embates de aquella batalla, resistiendo con valiente tripulación siendo un espectador y testigo ante la discusión de dos poderosos queriendo demostrar dominio.
Aquellos titanes que cuando quietos están brindan paz e inspiración a los poetas, a los enamorados y todo aquel que con su magia es hechizado.
La luna escondida tras la claridad del día y entre nubes negras para no
ser vista, porque aliada de los dos por siempre ha sido. Viviendo cercana a el cielo también toca el mar con su reflejo.
Aguas serenas, anhelo de enamorados, cielo estrellado y en ambos resplandor de luna ahora miden fuerza en natural batalla que nadie calmará hasta que
ellos hagan lo contrario.
Aquel galeón resistió la enfurecida escena entre el océano y el cielo, anécdota que la tripulación vivió para que tenga que contar a la llegada de su próximo puerto.

(Tan similares, tan naturales, tan primitivos como el ser humano… Así es el océano y el cielo)

Xavier H©

Perdón

cafe

 

Perdón por no poderte amar,
pero las circunstancias de la vida
no permiten que sea así.
Sí, has escuchado bien lo que el fondo de mis palabras han querido decir.

Perdón por no poderte amar
de la forma que tu deseas, con esa
manera de un amor soñado y anhelado, no soy muy de tus ideas quizá.
Y por eso no puedo amar de tal manera.

Perdón si te amo a la mía.
Locamente tan distinta, pero al final
es total entrega, desde mi corazón
que al tuyo besa, desde mi alma que
ya no es mía porque te pertenece,
desde mi mente que te piensa siempre.

Perdón por no poderte amar como
tu quieres.
Perdón por no poderte amar
y sin embargo, te amo.

Xavier H.®